Cuba acaba de devolver a las autoridades de Estados Unidos a una pareja que era buscada por robarse un yate en los cayos del sur de la Florida.

La versión de Aaron William Burmeister, de 46 años, y Ashley Ann McNeil, de 32, es distinta: al principio, pensaban que el Kaisosi, un catamarán de 40 pies de eslora que hallaron en la bahía de Newfound, en Little Torch Key, estaba abandonado.

Se dieron cuenta de que probablemente lo habían robado cuando ya estaban en alta mar, y entonces, viento en popa, decidieron seguir rumbo a Varadero.

Después iban a devolverlo, declaró Burmeister, porque no querían buscarse ningún problema, pero no sin antes pasar una luna de miel en Cuba.

Lo curioso, según los documentos legales referidos a flkeysnews.com por el investigador del caso, el agente especial de la Guardia Costera Jacob Kyer, la pareja había renunciado a sus respectivos empleos en Big Pine Key y pensaban no regresar nunca más a Estados Unidos.