Es un condenado por el crimen de “Pimpi” Camino, ex jefe de la barra brava de Newell’s.

La banda narco desbaratada el sábado tras 30 allanamientos simultáneos realizados en cinco localidades del sur de Santa Fe tenía a uno de sus miembros alojado en una celda de la Alcaidía de la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario. Según los investigadores, el acusado, condenado por el crimen de un ex jefe de la barra brava de Newell’s, “armaba parte de la logística” al operar de intermediario con quienes proveían de estupefacientes a la organización.

En uno de los procedimientos ordenados por el juez federal Carlos Vera Barros, a cargo del megaoperativo en el que se arrestó a la cabeza de un grupo de narcos con estrechas conexiones con bandas del exterior, la Policía allanó la celda en la que está alojado Carlos Alberto “Betito” Godoy (28), condenado a 11 años de prisión por participar en 2010 del crimen de Roberto “Pimpi” Camino, ex líder de la hinchada de Newell’s.

Le secuestraron tres celulares que usaba para arreglar las entregas con los proveedores de la organización.

Ana Viglione, secretaria de Delitos Complejos de Santa Fe, encargada de la coordinación de los allanamientos, confirmó que parte de la metodología de la banda consistía en utilizar a un preso como “nexo” para la logística implementada para fabricar y distribuir la droga. Godoy era tan sólo un eslabón en el organigrama del grupo. Respondía a las órdenes de Walter Rivero (56), presunto líder, apresado el sábado junto a su esposa en una casa de la localidad de Pérez, cerca de Rosario.

Los investigadores creen que esta banda operaba con cómplices de países limítrofes. Parte de la documentación secuestrada en los allanamientos respaldaría esta hipótesis. En un domicilio, los efectivos que trabajaron en el operativo –350 en total, 150 gendarmes y 200 agentes provinciales– hallaron 8,2 kilos de moneda extranjera fuera de circulación. “Hay indicios que nos marcan que tienen contactos con el exterior”, afirmó Viglione.

Ayer, el ministro de Seguridad de Santa Fe, Raúl Lamberto, brindó detalles de la magnitud del procedimiento realizado en el marco del “plan de pacificación” implementado para “bajar los índices de violencia” en muchas de las ciudades de la provincia.

Se concretaron 30 allanamientos en cinco localidades: 13 en Pérez, 8 en Chabás, 4 en Rosario, 3 en San Lorenzo y 2 en Arroyo Seco. Hubo 29 detenidos (23 hombres y 6 mujeres). Se secuestraron 12 kilos de droga (cocaína y marihuana) y se incautaron 89 celulares, una escopeta recortada calibre 16, dos pistolas calibre 22 con cargadores y cartuchos, más 7 vehículos (2 camionetas, 3 autos y 2 motos).