EL PRESIDENTE RUSO, VLADÍMIR PUTIN, ASEGURÓ QUE SU PAÍS APOYARÁ LA RESOLUCIÓN PROPUESTA POR ESTADOS UNIDOS EN EL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU PARA COMBATIR LA FINANCIACIÓN DEL ESTADO ISLÁMICO (EI), DURANTE SU HABITUAL CONFERENCIA DE PRENSA ANUAL.

“Apoyamos la resolución sobre Siria que se va a presentar a iniciativa de Estados Unidos en la ONU”, afirmó Putin en la conferencia que fue retransmitida en directo por la televisión, donde explicó que el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, le presentó anteayer el proyecto de resolución, que calificó de “propuesta aceptable”, aunque aún requiere algunos retoques.

Hizo hincapié en que la resolución “es una iniciativa del presidente Barack Obama”, lo que demuestra que Washington y los europeos están “preocupados” por lo que ocurre en Siria, Irak y Yemen.
Luego señaló que la resolución “en general” satisface a Rusia, e interpretó que “después de familiarizarse con el proyecto a las autoridades sirias también les satisfará, aunque puede haber algo que no les guste”, anticipó, citado por la agencia de noticias EFE.

En la undécima rueda de prensa bajo este formato transmitida en directo por las principales cadenas de radio y televisión y ante 1.392 periodistas, Putin abordó también otros temas espinosos de la actualidad internacional, entre ellas el derribo por parte de Turquía de un bombardero ruso Su-24 el pasado mes de noviembre, acto que el mandatario volvió a calificó de “hostil”.

Sobre el punto, elevó aún más el tono ya crispado de las últimas semanas y amenazó a Turquía con derribar sus aviones si vuelve a volar el espacio aéreo de Siria, donde Rusia emplazó misiles antiáereos S-400.

“Si antes la aviación turca volaba y violaba permanentemente el espacio aéreo de Siria, que vuelen ahora”, advirtió Putin, tras calificar “acto hostil” de derribar en la frontera siria el bombardero ruso en noviembre pasado.

Con el derribo -insistió- “Turquía únicamente ha conseguido que Rusia intensifique sus bombardeos contra el Estado Islámico y refuerce su presencia militar en el país árabe”, dijo y ante pregunta sobre si una tercera parte estuvo implicada en este derribo, zanjó el tema con ácida ironía diciendo que “si en el Gobierno turco decidieron lamer ‘algo’ a Estados Unidos, no creo que eso fuera una buena idea”.

Luego se refirió al conflicto sirio, donde un amplio y variado grupo de facciones islamistas -entre ellas el Estado Islámico- combaten entre sí y contra el gobierno del presidente Bashar Al Assad, y dijo que “a la hora de intentar solucionar un conflicto que se prolonga durante tantos años, un conflicto sangriento, siempre es posible encontrar un compromiso, pero las concesiones deben venir de ambas partes”.

Destacó que los planes de Rusia para el arreglo del conflicto en el país árabe, “en principio, en los aspectos clave coinciden -aunque pueda parecer extraño-, con los estadounidenses”.

También recordó que el plan de arreglo consensuado en Viena incluye la promulgación de una nueva Constitución y la celebración de elecciones.

“Consideramos que es posible y que no hay otra vía de arreglar esta situación. De todas formas, esto habrá que hacerlo tarde o temprano. Y mejor antes que después”, afirmó.

En relación al futuro del Al Assad, insistió en la postura rusa desde el inicio del conflicto y dijo que “sólo el pueblo sirio debe decidir quién debe gobernarlos, con qué estándares y bajo qué reglas”.

Además, adelantó que los bombardeos aéreos contra el EI en el país árabe continuarán mientras prosiga la ofensiva militar siria contra las posiciones de los yihadistas.

“Cuando veamos que el proceso de acercamiento haya comenzado, que se inicie el proceso político en Siria y cuando las propias autoridades sirias consideren que ya está, que hay que dejar de disparar y hay que empezar a ponerse de acuerdo, no intentaremos ser más sirios que los propios sirios”, aseveró

Por último, consultado sobre el creciente tono ríspido de las relaciones con Ucrania, Putin dijo que su país está interesado en que este conflicto termine tan pronto como sea posible, pero no por medio de la liquidación física de las personas en el sureste del país”.

Luego reiteró que Rusia no tiene ejército regular en territorio ucraniano y subrayó que no está interesado en el agravamiento de la situación.

El mandatario ruso declaró que Moscú no introducirá sanciones contra Ucrania, si bien -aclaró- “a partir del 1 de enero Kiev no disfrutará de un trato preferencial por parte de Moscú”.