Funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción viajaron a La Plata para conocer cómo trabaja la única Planta de Tratamiento de Pilas del país. El objetivo de la visita fue interiorizarse y conocer cada uno de los procedimientos utilizados en dicho establecimiento.

 

Según estudios realizados por Greenpeace una pila común puede llegar a contaminar hasta 3.000 litros de agua. La cifra, impactante por donde se la analice, se amplía de acuerdo al tipo de batería en cuestión, y los resultados son mucho más preocupantes. En esta dirección, una pila alcalina contamina 175.000 litros, mientras que una tipo botón (las que utilizan los relojes de pulsera) puede infectar hasta 600.000 litros.

Con el firme objetivo de bajar los niveles de contaminación y preservar el entorno natural puntano, funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción viajaron a La Plata para conocer el trabajo que se desarrolla en la Planta de Tratamiento de Pilas. La visita sirvió para que la Provincia se interiorice sobre el procedimiento que allí se lleva adelante y que se erige como único en el país a partir del nivel de técnicas utilizadas en el proceso de reciclado.

La Planta de Tratamiento de Pilas se constituye como uno de los proyectos enmarcados en la Planta Piloto Multipropósito (PlaPiMu) que posee la “Ciudad de las Diagonales”. La PlaPiMu se conforma como un laboratorio de plantas con diferentes objetivos específicos y que tienden a proveer servicios tecnológicos para el sector industrial.

El proceso de reciclado de pilas que desarrollan se basa en tres etapas:

  • Clasificación, corte, separación y lavado de pilas.
  • Biorreactor de producción biológica.
  • Reactor de lixiviación y separación de metales.

Una vez que finalizan estos procesos y se recuperan los metales de las baterías, éstos pueden ser reinsertados en la industria para su reutilización sin contaminar el medioambiente.

La planta cuenta con una capacidad operativa de tratamiento de entre 100 y 200 kilogramos de pilas alcalinas por mes. El nivel de producción es consecuente del tamaño de la planta, sus recursos humanos, horarios de trabajo y el hecho de que sólo reciclan pilas que provienen de recolecciones voluntarias (no existen campañas de concientización sobre la importancia de la recolección). En esta dirección son cuatro las personas que se distribuyen todas las tareas (un químico, un bioquímico y dos operarios).