Un hombre abrió fuego en el lugar, mató a tres personas y luego escapó. Sospechan de una acción antisemita.

Un ataque terrorista de fuertes perfiles antisemitas ayer dejó tres muertos y un herido grave en el Museo Judío de Bruselas después de que un hombre disparará una docena de veces contra los visitantes del edificio, situado junto a la plaza de Sablon, en pleno centro de la capital belga.

Poco antes de las cuatro de la tarde, un auto marca Audi paró a la puerta del Museo Judío, en la Rue des Minimes. Un hombre bajó con dos mochilas al hombro y entró en el edificio, que expone estas semanas una muestra sobre la comunidad judía de Amberes, la segunda ciudad belga.

Su cómplice le esperaba con el auto arrancado. El hombre que disparó sería el que había entrado al edificio. Un testigo del atentado explicó a Clarín que escuchó “10 ó 15 tiros, la mitad cuando el hombre entró al edificio y la otra mitad unos 15 ó 20 segundos después”. Su testimonio concuerda con las explicaciones de los policías presentes en el lugar.

Los atacantes dejaron 3 muertos (con disparos en la cara y el cuello) y un herido muy grave que, según la prensa belga, que citó a la Fiscalía belga, luchaba al cierre de esta edición por salvar su vida.

El gobierno belga reaccionó en minutos. El canciller Didier Reynders se encontraba cerca del lugar del atentado y llegó incluso antes que la policía. Reynders, y la ministra del Interior, Joëlle Milquet, apuntaron a que hay razones para sospechar que se trató de un atentado terrorista antisemita.

Dos horas después, el gobierno anunció que disponía inmediatamente medidas de protección especiales en todos los centros de la comunidad judía belga, que suma unas 30.000 personas.

También se acercó al lugar del atentado el presidente del Consistorio Central Israelita en Bélgica, Julien Klener, quien dijo que “no había amenazas recientes” contra el Museo Judío. El alcalde de Bruselas, Yvan Mayeur, confiaba que la Policía tenía una buena pista.

El auto podría haber sido grabado por varias cámaras de seguridad de la zona. Sablon es una plaza que reúne lujosos anticuarios y una de las mejores chocolaterías de Bruselas, un sitio muy frecuentado los fines de semana para tomar algo o cenar y muy visitado por los turistas.

Bélgica vota hoy elecciones europeas como sus vecinos pero también legislativas en un contexto generalizado en Europa de subida de los extremismos ultraderechistas. En los últimos años varios informes de la Comisión Europea y del Consejo de Europa explicaban que aumenta el racismo y el antisemitismo. Joel Rubinfeld, presidente de la Liga Belga contra el Antisemitismo, declaró que lo ocurrido “era previsible. Asistimos en los últimos años a una liberación de la palabra antisemita. El tiroteo es el resultado inevitable de un clima que destila odio”.

Al cierre de esta edición, la prensa belga hablaba de la detención de un sospechoso que podría ser el conductor del auto. La Fiscalía confirmó la detención pero horas después dijo que no lo consideraba sospechoso sino testigo. Se recordó aquí a los asesinatos cometidos en Toulouse, Francia, en marzo de 2012, por Mohamed Merah, un joven franco-argelino radicalizado que ejecutó a sangre fría a siete personas -entre ellas tres niños- en dos ataques terroristas, uno de ellos contra una escuela judía.