El 10 de Boca hace equilibrio entre ambos candidatos, que a su vez impulsan al conductor para presidir el fútbol.

Esta noche, como candidato del oficialismo, Daniel Scioli tendrá un lugar destacado en la recepción de honor que la Presidenta ofrecerá a Evo Morales. Pero hay otra cena que para el “mundo Scioli” es igual de importante: la que el gobernador tendrá antes del viernes en Villa La Ñata con Carlos Tevez.

No será el primer contacto de la semana del retornado número 10 de Boca con un candidato presidencial. El lunes, un rato antes de la multitudinaria recepción en La Bombonera, lo llamó Mauricio Macri. “Disfrutá esto que te va a pasar. Está la cancha llena para verte a vos. Ese era el sueño de mi vida”, le dijo el jefe de Gobierno porteño.

El caso del “Apache” no es la única demostración de cómo el fútbol se metió en la campaña electoral. Los dos candidatos que encabezan las encuestas también tienen un ojo metido en lo que ocurre en la AFA. Allí no hay tironeos: ambos impulsan a Marcelo Tinelli como sucesor de Julio Grondona en la elección prevista para octubre, días antes de la presidencial.

El ex jugador de la Juventus y el Manchester United conoció a Scioli cuando le fue a pedir ayuda para hacer una canchita de fútbol en su barrio de Ejército de los Andes (Tres de Febrero), más conocido como Fuerte Apache. El entonces secretario de Espacio Público bonaerense, Eduardo Aparicio, se encargó de construir e iluminar el predio. Tevez quedó feliz y a partir de ahí cimentó una amistad con el gobernador que se consolidó a fuerza de picaditos y cenas en La Ñata.

Macri fue el presidente que disfrutó de los años dorados de “Carlitos” en Boca y que lo impulsó a marcharse al exterior cuando el jugador dudaba: “Tenés que irte, hacer 50 millones de dólares y después volver”. El año pasado, Tévez le avisó que estaba a un paso de cumplir el cometido. Fue entonces que Daniel Angelici fue a fondo para negociar el retorno.

Tevez se dice amigo de ambos y hasta sugirió que “Scioli y Macri se junten para sacar el país adelante”. Ahora, en plena campaña electoral, sabe que deberá hacer equilibrio para evitar favorecer a uno e irritar al otro.

Tinelli es otro cercano a los dos candidatos que se dio el gusto de tenerlos junto a Sergio Massa en su debut televisivo de este año. Los tres le dieron el apoyo público a sus aspiraciones de presidir la AFA. Pero la batalla no está saldada.

Quien se plantó firme es Claudio “Chiqui” Tapia, hombre fuerte del CEAMSE y presidente de Barracas Central, que con el impulso de su suegro y presidente de Independiente, Hugo Moyano, se lanzó a la disputa del poder en la AFA.

Tapia quiere impulsar que se prohíba la participación del conductor de ShowMatch en la contienda por no cumplir con la cantidad de años como dirigente que requiere el estatuto, un argumento que rebate la otra mitad de la biblioteca. La reunión del Comité Ejecutivo de AFA de ayer podía ser clave para voltear la candidatura de Tinelli. Pero Scioli, Macri (vía Diego Santilli) y hasta la Casa Rosada (vía Eduardo “Wado” de Pedro) movieron sus fichas y llamaron a los dirigentes de clubes amigos. Conclusión: la reunión se quedó sin quórum.
Tinelli impulsa dos alternativas: que lo dejen participar este año o que se postergue la elección para el año próximo, cuando espera tener el camino allanado con Scioli o Macri en Balcarce 50. La novedad es que el kirchnerismo dejó de vetarlo. La pelea con La Cámpora ya es historia.