Bajo el lema “Por una España unida, elecciones ya” el Partido Popular, Ciudadanos y los ultraderechistas de Vox se movilizaron en el centro de Madrid para pedir la destitución del presidente del gobierno español Pedro Sánchez y la convocatoria a elecciones anticipadas.

El detonante de la protesta fue la decisión de Sánchez a mantener una “política de diálogo” con el gobierno de Cataluña para alcanzar un acuerdo en torno a su reclamo independentista. Desde la derecha acusan a Sánchez de “traidor”.

El gobierno español propuso a los partidos independentistas catalanes un marco de diálogo sin embargo la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, aseguró que “los grupos independentistas no aceptaron el marco que hemos propuesto” por lo que las conversaciones, en este momento, seencuentran en un punto muerto. A pesar de ello desde el gobierno de Sánchez se rechazó a dar por roto el diálogo.