Quedan pocos días para la presentación de alianzas de cara a las PASO nacionales y hasta el momentoMauricio Macri le cierra las puertas a un acuerdo electoral con Sergio Massa. ¿Mantendrá su postura? En realidad el mandamás del PRO no desea negociar, quiere su rendición, algo que no va a ocurrir, pues el diputado mantiene un caudal de votos que le permite sentarse a una mesa con espaldas todavía anchas pese a la fuga de importantes dirigentes del Frente Renovador.

La frase de Francisco de Narváez al calificar de “imbatible” a Cristina o al Frente para la Victoria si no hay una alianza Macri-Massa fue lo más destacado del fin de semana. Su gesto de bajarse de la candidatura para presionar al jefe de gobierno porteño hasta ahora no ha surtido efecto. Parece que mañana es el día tope para que Massa decida si baja a la provincia de Buenos Aires o se mantiene en la carrera presidencial. Mientras tanto en el kirchnerismo ven cómo Florencio Randazzo crece en las encuestas. Los más optimistas consideran que el ministro le peleará de igual a igual a Scioli en las Primarias del 9 de agosto. Y hasta algunos, aunque parezca increíble, piensan que puede dar el batacazo.

Algo está bastante claro: el núcleo más duro K prefiere a Randazzo. Porque existe el temor de que Scioli rompa una vez que gane las elecciones. Algo similar a lo que hizo Néstor Kirchner con Eduardo Duhalde en 2003. Es decir que el gobernador bonaerense utilice los votos kirchneristas para acceder al poder. No deja de ser una sensación porque se lo ve a Scioli encolumnado con el gobierno y con el proyecto nacional y popular. Es más, para ahuyentar fantasmas tiene que salir a aclararlo en forma permanente. Y en ese marco de desconfianza ha sido la relación en el último tiempo con el Ejecutivo, aunque la Presidenta tuvo gestos de acercamiento.

Cristina mantuvo ayer otra cumbre con el papa Francisco, algo muy criticado por la oposición, que la consideró inapropiada por el proceso electoral que vive el país y de oportunismo político. Justamente, la jefa de Estado se encargó de dejar todo claro: “Con todos los problemas que hay, con todo lo que ha pasado: su participación en Cuba, su viaje a Bolivia, su viaje a Sarajevo, su lucha por la paz… venir a hablar de las PASO no se lo merecía ni él ni yo”.