Otra floja final de Messi le abrió las puertas a una serie de preguntas repetidas en las que predomina el ¿por qué? Olé se las hace todas juntas mientras la foto de ese niño acariciándolo da la vuelta al mundo.

¿Por qué? ¿Por qué tenemos que preguntar tanto cuando parecía que había llegado el instante eterno de festejar? ¿Por qué, de nuevo? ¿Por qué si en la mayoría de los días te la pasás flasheando a millones de chicos que quieren ser como vos, en este nuevo día tan final aparecieron dos chicos chilenos -con grandeza de Messi- tratando de levantarte del pasto después de la fatídica definición por penales? ¿Por qué, Leo?

¿Tenés alguna explicación? ¿Sabés que muchos la buscamos pero nos quedamos sin palabras al ver esa mueca tan tuya de angustia, o de tortura, como diría Mascherano? ¿Hay algo más insoportable, futbolísticamente hablando, que verte mirando al piso, abatido, como luego del penal de Banega?

¿Cómo puede ser si vos sos un especialista en finales? ¿Hay una diferencia tan grande entre las que jugaste en el Barsa y las que sufriste con la Selección? ¿Y entre Martino y Pep Guardiola? ¿O entre Luis Enrique y hasta Maradona? ¿O entre esa compañía coral que te rodea en España con este otro plantel argentino con el que venís peleando hace una década? ¿Cómo se explican los 23 títulos contra los cero?

¿Te faltó algo en esta Copa América luego de avisar que llegabas mejor que al último Mundial? ¿Te sentiste bien? ¿Por qué tuviste que bajar tanto a buscar la pelota, incluso casi en la salida del ataque posicional que propone el Tata? ¿Por qué te costó llegar al gol, al margen del penal contra Paraguay en el debut? ¿Por qué los mil gritos de todos los colores allá y este solo acá? ¿Y por qué lo del partido con Chile?

¿Aceptás que el Messi maradoniano apareció en brevedades? ¿Hubo un acierto táctico de Sampaoli en la marca escalonada con la que te doblaron cuando agarrabas la bola? ¿Te molestaron las patadas sistemáticas para bajarte? ¿Mirarías de nuevo la contra que armaste previo a la pifia de Higuaín en el descuento del tiempo regular?

¿Considerás que es mala suerte? ¿O qué es un karma? ¿O qué hay un muro psicológico en estas instancias? ¿O qué te falta un poco de todo lo otro que tenés en el 99% de tus partidos?

¿Quizá creés que el hincha es argentinamente injusto, exitista -o ambas cosas a la vez-? ¿Entendés las críticas de los medios de prensa? ¿Te cuesta vivir en la dualidad de ser tan elogiado y tan cuestionado al mismo tiempo?

¿Tenés idea de que a vos se te pide más que a cualquier tipo que se para adentro de una cancha? ¿Y que por eso es más difícil encontrar el equilibrio cuando en los 120 minutos se vio poco de vos?

¿Te acordás de aquella final contra Nigeria, en el Mundial Sub 20 de Holanda, hace justo una década? ¿Y la otra jornada dorada en los Juegos Olímpicos allá en China y también contra los nigerianos? ¿¡Cómo no mirar esas definiciones!? ¿Y, contrariamente, hay una manera de borrar otras tardes? ¿La de Venezuela en el 2007 contra Brasil? ¿O la del Maracaná el año pasado frente a Alemania? ¿O la que todavía está fresca -muy fresca- en el Estadio Nacional?

¿Te quedan ganas de seguir arriesgando tu prestigio: si parece que al ponerte la camiseta argentina siempre tenés más para perder que para ganar? ¿Pensaste en largar todo? ¿Podemos confiar en que a tu historia con la Selección todavía le falta el happy ending? ¿Tendremos la gran posibilidad de contar en los diarios del mañana que a Messi ya no le queda nada por ganar? Sí. Sí. ¿Será verdad que desde el sábado querés jugar ahora mismo otra final?

YO DIGO

Néstor Pipo Gorosito: “La culpa no es de Messi, es del equipo…”

“No pienso que Messi no funcione en la Selección. Contra Chile el equipo jugó mal, y cuando el equipo juega mal pasa esto. Esto es un deporte de equipo, no un deporte individual, no es boxeo, no es tenis. No sabría decir por qué se lo critica tanto. Cuando el conjunto no funciona, es difícil que alguno de mitad de cancha hacia adelante juegue bien. La culpa no es Messi, es del equipo. En la final de la Copa, la Selección no jugó en el nivel que arrastraba, en la forma que lo venía haciendo. No sabría decir si Martino cambió la idea o fue mérito de Chile. Uno no juega bien cuando quiere, sino cuando te dejan. Messi es el mejor jugador del mundo, tiene sobradas condiciones y personalidad para afrontar estos partidos. No hay presión extra ni nada por el estilo. El, desde que tiene 17, 18 años, carga con la presión de que es el mejor y lo maneja muy bien, y logra títulos y récords permanentemente. Entonces, yo no tomo como que tenga presión para jugar finales con la Selección”.