Stéphanie Frappart hizo historia en el fútbol: fue la primera mujer en dirigir una final masculina de competición europea. La francesa condujo las acciones de la Supercopa de la UEFA que Liverpool le ganó a Chelsea.

Se sabía que la Supercopa de Europa disputada en Estambul iba a suponer todo un examen para Frappart, pero salió airosa de la prueba. Sí hubo dos jugadas polémicas, que incidieron de manera directa en el desarrollo del partido: el penal que sancionó a favor de Chelsea, en tiempo suplementario, fue muy dudoso. Y en el último disparo en la definición desde los 12 pasos, el arquero Adrián se adelantó antes de atajarlo.

Más allá de esas situaciones, su trabajo fue bueno: estuvo acompañada por la francesa Manuela Nicolosi y la irlandesa Michelle O’Neill, sus asistentes. Durante toda la primera mitad, Frappart hizo un uso muy modesto del silbato y dejó las amarillas en el bolsillo. En el minuto 40 anuló un gol de Pulisic por fuera de juego: acertó.