El Banco Nacional de Suiza anunció la renovación de uno de los billetes más polémicos del mundo: el de 1.000 marcos, equivalente a unos 1.000 dólares.

El nuevo diseño, que entrará en circulación a partir del próximo 13 de marzo, será más pequeño, más fácil de manejar y más difícil de falsificar, ya que contará con “complejas características de seguridad”.

El billete de 1.000 marcos genera contradicciones en la comunidad internacional. Por un lado, es una comodidad a la hora de pagar, y más en un país donde se priorizan los desembolsos en efectivo. De hecho, la circulación del papel moneda está aumentado mientras en otros países como Suecia están en plena transición al dinero virtual.

Sin embargo, los más críticos apuntan a que es utilizado por grupos mafiosos para financiar actividades ilegales y lavar dinero. Un debate similar afrontó el billete de 500 euros, el más utilizado por narcotraficantes, terroristas y corruptos. Finalmente, en enero pasado comenzó a ser retirado de circulación para dejar de “facilitar la comisión de actividades ilícitas”.