Hay creciente tensión por posibles protestas republicanas. Afirman que habrá “tolerancia cero” contra quienes promuevan disturbios. El príncipe asume el jueves.

En medio de un clima de creciente tensión ante la posibilidad de que se registren disturbios el día de la Proclamación de FelipeVI, el jueves 19, como nuevo monarca español, las autoridades prohibieron dos manifestaciones y dos concentraciones.

La delegación del gobierno en la capital española señaló que considera esas expresiones republicanas “incompatibles con la seguridad de los actos de ese día porque supondrían un riesgo cierto”.

Añade el comunicado que la Coordinadora Republicana solicitó, tras conocer el día de la proclamación del nuevo rey, celebrar una manifestación de 12:00 a 14:00 horas entre la Puerta del Sol y plaza de Neptuno, con el lema “Reivindicar la República ante la proclamación del nuevo Rey”. La demostración no fue autorizada, por lo que a continuación la Coordinadora comunicó la celebración de una concentración en la Puerta del Sol a mediodía, que también ha sido prohibida.

También fue rechazada una marcha convocada por la Federación Regional de Enseñanza de Madrid de Comisiones Obreras entre las 12:00 y las 14:00 horas desde la plaza de Neptuno hasta la de Sevilla, que había sido comunicada antes de la abdicación del Rey y que finalmente se prohíbe por los mismos motivos que la de la Coordinadora Republicana.

Esta entidad ha informado que “no tiene voluntad de coincidir con el cortejo real. Además, se ha prohibido una concentración en la Puerta del Sol de la Plataforma contra la Impunidad del Franquismo.

La Coordinadora republicana va a acudir a los tribunales porque entiende que “es lógico tomar medidas de seguridad, pero no aplastar los derechos fundamentales de los ciudadanos”, sobre todo el derecho de manifestación “ante un acto político de primer nivel, en el que se va a entronizar a una persona no elegida por el pueblo”.

En fuentes oficiales se dejó trascender a los medios que “habrá tolerancia cero contra quienes promuevan disturbios. Pero lo que no está claro es si las protestas contra el nuevo monarca, a lo largo de su recorrido de 45 minutos en un coche abierto, aocmpañado de Letizia Ortiz, la nueva Reina de España, serán permitidas o también consideradas un atentado contra la seguridad.

Después de la ceremonia ante las Cortes generales (reunión plenaria de senadores y diputados) los nuevos Reyes saldrán en un coche para recorrer varias avenidas céntricas hasta llegar al Palacio de Oriente donde tendrá lugar una gran recepción para dos mil invitados. Estarán escoltados por escuadrones de la Guardia Real a caballo y decenas de policías, en uniforme y de civil, guardias civiles y equipos especiales de seguridad.

Varios grupos y organizaciones republicanas después de las prohibiciones de todo tipo de actos en Madrid, han invitado a los ciudadanos ha acudir a la trayectoria del nuevo Rey para protestar por lo que consideran una represión a las expresiones en favor de la República, reclamando un referéndum sobre el sistema de gobierno.

El Ministerio del Interior tiene dispuesto un amplio operativo de seguridad por tierra, aire y bajo tierra. Seis mil agentes se desplegarán el próximo juves para la proclamación. Además de estos efectivos habrá otros mil en funciones de control de carreteras.

El espacio aéreo será cerrado y habrá algunas aeronaves militares sobrevolando el cielo de Madrid y otras preparadas en tierra.

También operaran patrullas especiales que están ya controlando y sellando la vasta red del alcantarillado y cualquier otra instalación que pueda ser utilizada para un atentado.

Varios grupos especiales antiterroristas estarán desplegados directamente en torno al Rey y sus actividades. Unos 160 tiradores especiales cubrirán los techos del congreso y otros las alturas de edificios cercanos. Lo mismo sucederá durante el inquietante recorrido de Felipe VI por las avenidas de Madrid.

Por primera vez se ha puesto en marcha un operativo de seguridad cibernética antiterrorista para evitar un ataque sobre sistemas y web estratégicas.