Infaltables de todo guardarropa, siempre se caracterizaron por su resistencia y su onda a la hora de definir un look: se pueden usar de la mañana a la noche, en la oficina o en una fiesta. Sin embargo, algo puso en jaque este “multiuso” de la prenda más icónica del siglo XX. Te lo contamos en esta nota.

Y si él lo dice… Chip Bergh, el director ejecutivo de Levi Strauss dejó un consejo un tanto polémico para los amantes de los jeans: cuanto más alejados del lavarropas estén, mejor.

¿Cómo? Sí, tal como leés. Lejos del mito que circula entre los fashionistas y que sostiene que los lavados y los años mejoran los pantalones, el experto dio sus razones y justificó todo lo contrario. “Estos jeans tienen un año y aún no han pasado por una lavadora”, explicó en relación al par que tenía puesto durante su participación en una conferencia. Y, honesto, agregó: “sé que suena totalmente asqueroso”.

Es que desde un tiempo a esta parte los fans de esta prenda tan básica como icónica apuestan por el “dry denim”, un modelo que se vende sin lavar para que el color y la silueta se adapten al cuerpo gracias al uso frecuente y su duración sea mucho más extensa. Esto, además, suma un valor agregado: reduce el impacto ambiental en tanto disminuye mucho el consumo de agua en su producción y su cuidado.

Entonces, ¿qué hacemos si nos ensuciamos? Bergh, en su charla, recomendó limpiar las manchas con una esponjita o con un cepillo de dientes y un poquito de detergente. La clave del éxito es, luego, dejarlos secar al aire libre.

Pero también hay otros métodos muy “originales” para ir por la vida sin lavar los jeans. ¿El más divertido? Dejarlos pasar una noche en el freezer para, así, matar los gérmenes que tengan.