Ophelia Morgan-Dew tiene 3 años y, a simple vista, es una niña normal: le gusta correr, se ensucia en los charcos, se pelea con sus primos…

Pero en algo es diferente al resto de los niños. De hecho, a la mayoría de la población mundial: tiene un coeficiente intelectual de 171.

Para que se tenga una idea, el puntaje promedio del coeficiente intelectual (IQ, por sus siglas en inglés) para personas de todas las edades es de 100, con rangos que oscilan entre los 85 y los 115.

Solo unos pocos elegidos superan ese rango y los que llegan a los 140 puntos en un test de inteligencia pasan directamente a ser considerado “superdotados”.