Contratos que vencen, ofertas que pueden llegar y refuerzos. El vice -de licencia- tuvo una jornada de reuniones en el club junto al presidente Lammens, Bauza y Romeo.

San Lorenzo está en las semifinales de la Copa Libertadores. Se le presentó una oportunidad única para conseguir el trofeo que le falta. Ese que es una “obsesión” para los hinchas.Y Marcelo Tinelli sabe que no puede descansar para conseguir ese sueño. El vicepresidente interrumpió su licencia por algunas horas para mantener una serie de reuniones en el club junto a Matías Lammens, el presidente, Edgardo Bauza, el entrenador, y Bernardo Romeo, el manager. El problema es que lo que queda de la Copa se jugará después del Mundial, cuando haya comenzado una nueva temporada y en el medio hay contratos que vencen, ofertas que pueden llegar y futbolistas que puden volver para reforzar al equipo.

Primero, Tinelli, Lammens, Bauza y Romeo se reunieron con Leandro Romagnoli, capitán e ídolo. El contrato del jugador vence en junio y tiene firmado con el Bahía de Brasil un precontrato (hasta habría cobrado un adelanto), una traba importante. El jugador quiere quedarse ante la posibilidad de conquistar la Libertadores. Entonces los dirigentes se pusieron a estudiar el vínculo del Pipi con los brasileños. “Con nosotros tiene contrato hasta el final de la temporada que incluye la Copa Libertadores; vamos a tratar de hacer valer eso”, comentó luego Tinelli.

Después llegó el turno de recibir a Néstor Ortigoza y su hermano, Gustavo, que a su vez es el representante del futbolista. El contrato del volante central caduca en junio y los dirigentes -junto con el entrenador- quieren que siga. “Nuestra idea es renovarle a Ortigoza por tres o cuatro años más. En las próximas horas vamos a hacerle el ofrecimiento económico. Queremos que se quede, aporta mucho”, dijo el vicepresidente.

Otro futbolista al que le vence el contrato es Ignacio Piatti, nada menos. Pero el representante del jugador, Agustín Jiménez, está de viaje por Europa y esperarán a su regreso para sentarse a negociar. Lo del colombiano Carlos Valdés, en tanto, no corre peligro. El defensor tiene su vínculo vigente hasta fin de año, aunque tiene una cláusula que le permite emigrar si llega una oferta concreta que seduzca al jugador (Valdés jugará el Mundial de Brasil). Sin embargo, se quedaría a jugar lo que queda de la Copa.

En último orden, se habló de los posibles refuerzos. Pablo Barrientos es el objetivo y Gonzalo Bergessio es el gran sueño, aunque tendrán a Boca como máximo competidor. Habrá que esperar.