Juan Carlos Santana, conocido como “el gurú del entrenamiento funcional”, visitó la Argentina y dio una conferencia en la expo Mercado Fitness. Hablamos con él sobre su método, que es furor en nuestro país y en el mundo.

El entrenamiento funcional está de moda. Su principal premisa es que, a diferencia de los métodos tradicionales, busca entrenar movimientos y no músculos aislados. En lugar de sentarse en una sala llena de máquinas, crea un entorno de “tipo parque” con balones, bandas, pelotas, ejercicios de peso corporal y muchas otras modalidades.

Uno de sus máximos referentes a nivel mundial es Juan Carlos Santana, director del Institute of Human Performance (IHP) ubicado en Florida, Estados Unidos. Publicó más de 50 libros, además de videos de formación y artículos científicos. Fue asesor gubernamental y de las fuerzas armadas, profesor universitario y consultor de marcas de equipamientos, pero también se hizo un tiempo para conversar con Entremujeres.

Cada vez más personas (conocedoras o no del tema) hablan sobre el entrenamiento funcional. ¿Por qué logró imponerse? ¿Qué es lo que más atrae a quienes lo practican?

El entrenamiento funcional comienza a imponerse en el año 2000 con la explosión de Internet y con lo que fue el Perfomer better tour, que fue la compañía que hizo la primera gira conmigo, con Paul Check y con Gary Gray, entre otros. Lo que más atrae a quienes lo practican es la mejora del rendimiento y la erradicación casi completa de lesiones, además de entrenar de forma personalizada, entretenida, sin el aburrimiento que generan los gimnasios tradicionales.

¿En qué se diferencia del crossfit, que también es tendencia en Argentina?

El crossfit busca convertir, en cuatro meses, a una persona sedentaria en un atleta de alto rendimiento. No es para tu mamá, tu hermana o mi abuelita. En cambio, el entrenamiento funcional provee un modelo para todo el mundo: desde el abuelo hasta el atleta. Además, hay menor cantidad de lesiones que con el crossfit.

¿Qué expectativas hay para el futuro del sector?

El entrenamiento funcional va de la mano del entrenamiento personal, y este es el que más va a crecer en los próximos años en todo el mundo. Además, como el entrenador lleva el método en la cabeza, lo puede dar en cualquier lado: un parque público, la casa de un cliente o un gimnasio. Las estadísticas del IHRSA (International Health, Racquet & Sportsclub Association) hablan por sí solas: es la tendencia que más crecerá en los próximos 10 años. Los gimnasios que no lo adopten verán caer sus ventas.

¿Es mejor practicarlo con un personal trainer o hacerlo en una clase grupal de un gimnasio?

Siempre es mejor con una clase personal o semi-grupal de hasta cinco personas. Luego, si no se puede por el costo, estará bien cualquier clase colectiva con 2 ó 3 monitores para corregir técnica y progresión. Todo el mundo mejora y no se lesiona más, incluso los niños en educación física escolar se están viendo beneficiados por su uso.

¿Es un método recomendado para las mujeres? ¿Cómo evitar que se formen demasiados músculos, algo poco asociado al cuerpo femenino?

Es algo recomendado para todo el mundo. Uno de los mitos de la gente es lo de los músculos. Pero no es tan fácil eso de “ponerse grande”. Para agrandar tus músculos necesitás entrenar con pesas y hacer hipertrofia, además de la genética y la alimentación. Con el entrenamiento funcional se logra una buena forma, un buen tono, salud y calidad de vida, el resto lo debe hacer la alimentación adecuada, algo que por ahora la gente no sigue… Todavía se piensa que lo que baja la panza son los abdominales o salir a correr.

¿Qué consejos darías para que el entrenamiento sea más efectivo?

El consejo número uno es seguir un sistema de entrenamiento funcional, no esos actos de circo como pararse arriba de una bola… Nada más alejado de la realidad. El entrenamiento funcional se entrena de pie sobre el suelo, para poder transferir fuerzas. Luego, conviene buscarse un entrenador certificado, que pueda brindar resultados efectivos y duraderos. Así, contribuye a uno de los objetivos generales de la actividad física: mantener y aumentar la salud.