Se conocieron las lesiones que tenían los rugbiers momentos después de asesinar a Fernando Báez Sosa a golpes en Villa Gesell y el resutado es ambrumador: todos los acusados presentan lesiones compatibles con el ataque.

Las pruebas recopiladas en el expediente por el crimen de Fernando Báez Sosa (18), en Villa Gesell​, dejan a los diez rugbiers imputados en una situación todavía más comprometida, mientras la investigación se encuentra en horas decisivas porque se espera que la fiscal Verónica Zamboni pida las prisiones preventivas, aunque todavía le quedan 10 días por haber solicitado una prórroga. Seis de ellos en las manos, producto de los golpes en el brutal ataque contra la víctima, ocurrido el 18 de enero en la puerta del boliche Le Brique. Y tres en los brazos.

Después de una pelea en medio de un pogo, los patovicas sacaron del local a los dos grupos, poco antes de las 5 de la madrugada. Báez Sosa y sus amigos se retiraron pacíficamente, pero los rugbiers salieron a la caza de Fernando, al que agredieron a piñas y patadas, aún cuando estaba indefenso.