Lo afirmó María Antonia “Tona” Salino durante la presentación de “Todos los Niños Todos”, el libro que repasa la desinstitucionalización de los niños de San Luis y la revalidación de sus derechos. A sala llena y con el gobernador, Alberto Rodríguez Saá, sentado en primera fila, San Luis tuvo su gran día en el predio de La Rural.

La provincia de San Luis está un paso adelante en lo que a reivindicación de derechos humanos respecta. “Todos los Niños Todos” es una prueba de ello. Esta tarde, en una multitudinaria conferencia que convocó a educadores de todo el país en la Sala “Leopoldo Lugones”, se presentó el libro que repasa el proceso mediante el cual el Gobierno puntano cerró los hogares de la provincia para garantizar a todos los chicos y adolescentes su derecho a la libertad y a vivir en familia.

La experiencia puntana fue presentada por dos de sus tres impulsoras –María Antonia “Tona” Salino y Mirta Mobellán– a sala llena. La conferencia se inició a partir de las palabras del rector de la Universidad de La Punta, (ULP) Fernando Salino, quien introdujo el profundo sentido de esta obra literaria que da testimonio de un hecho concreto que cambió una problemática.

Desde su instinto maternal y compromiso social, “Tona” Salino, quien tuvo a su cargo la revisión de las leyes provinciales a partir de la Convención de Derechos del Niño, y Mirta Mobellán, quien estaba al frente del Programa Familias Solidarias durante la gobernación de Alberto Rodríguez Saá, en 2003, contaron cómo lograron lo que para muchos era imposible y aún en el resto del país no se cumple.

En el marco de Los Libros de Charlie, biblioteca dedicada a la memoria de Carlos Juan Rodríguez Saá, hijo de “Tona” Salino, la autora comenzó con su exposición. “Hay dos infancias: están los niños, adolescentes, nuestros hijos y nietos que van a la escuela, y están los ‘otros’, los niños institucionalizados, los que no tienen derechos y son mirados con discriminación y desconfianza. Este libro se llama ‘Todos los Niños Todos’ porque en San Luis consideramos que todos son niños”.

El libro escrito por las autoras puntanas convocó a poco más de 200 personas en la Sala Leopoldo Lugones. El libro escrito por las autoras puntanas convocó a poco más de 200 personas en la Sala “Leopoldo Lugones”.

El fuerte acento de la gestión de Alberto Rodríguez Saá en los derechos humanos de los niños; la Convención Internacional de los Derechos del Niño como base de la libertad; la creación de las Familias Solidarias; la situación en los tres institutos que existían en San Luis y la firme decisión del Estado provincial de reivindicar los derechos de los chicos fueron abordados por Salino, para quien este libro significó no sólo defender una idea sino también un acto de amor.

Por su parte, Mobellán afirmó: “En San Luis por primera vez se tomó al niño como eje de una política pública, como un sujeto de derecho. La presencia del Estado fue clave para brindar herramientas que permitieran cambiar esa realidad en la que no se les enseñaba nada”.

La disertante afirmó que el objetivo principal detrás de esta decisión política fue que los chicos vivieran en libertad y en el seno de una familia. En este sentido, explicó: “La herramienta fueron las Familias Solidarias, que consistían en la contención de un niño por parte de familias previamente seleccionadas, por un tiempo determinado”.

Un informe realizado por Unicef marca la importancia de la Ley de Protección Integral promulgada en la Argentina, pero señala su incumplimiento. Al respecto, manifiesta que hay más de 9 mil chicos encerrados en todas las provincias argentinas; la excepción es San Luis. “Con esfuerzo y decisión se pueden hacer las cosas bien”, destacó Mobellán.

La disertación de las coautoras (a quien se suma Vilma Margall, encargada de analizar el perfil psíquico de los niños que residían en estas instituciones) fue aplaudida de pie por los escritores puntanos, docentes de San Luis y las autoridades presentes, entre ellas, la ministra de Turismo y las Culturas, Liliana Bartolucci; la diputada nacional, Ivana Bianchi; la senadora provincial, Gloria Petrino, e intendentes provinciales.