Hay cientos de personas atrapadas que los equipos de rescate intentan salvar. Se teme por la falta de aire en el interior y por un incendio que está fuera de control.
La cifra de muertos por el grave accidente minero ocurrido anoche en Turquía ascendió a 238 trabajadores, según confirmó hoy el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, durante una visita al lugar de la catástrofe, informó la agencia de noticias Anadolu.

Seis personas fueron rescatadas con vida esta mañana de la mina de carbón de Soma, en la provincia de Manisa, más de 18 horas después del accidente. Sin embargo, el incendio en la mina sigue fuera de control, dijo el ministro de Energía turco, Taner Yildiz, por lo que se reducen las esperanzas de encontrar a más supervivientes y se espera un aumento de las víctimas.

“Es peor de lo esperado”, señaló. Ya se dice que la cifra podría superar a la de fallecidos en el hasta ahora accidente minero más grave de la historia del país, que tuvo lugar en 1992, y en el que perdieron la vida 263 personas.

Cientos de personas continúan sepultadas, pero Yildiz no especificó el número exacto de desaparecidos. Anteriormente se había informado que como la tragedia se produjo justo en el cambio de turno, 787 trabajadores se encontraban bajo tierra en el momento del accidente.

La mayoría de las víctimas murieron por envenenamiento con monóxido de carbono. Tras las primeras investigaciones se cree que el origen del fuego fue un problema eléctrico que desencadenó una explosión y después un incendio a 150 metros de profundidad, dijo el ministro.

Los trabajos de rescate están siendo complicados. Un antiguo trabajador de la mina que está colaborando en el rescate, Sami Kilic, dijo a la emisora CNN que durante una explosión se corta el suministro eléctrico, por lo que los ventiladores dejan de funcionar y se interrumpe el flujo de aire. “Incluso aunque los hombres lleven máscaras, el rescate será difícil. Las máscaras que hemos recibido nos dan 45 minutos de aire fresco. Pero en 45 minutos no se puede subir un kilómetro y medio”, dijo Kilic.

El gobierno decretó tres días de duelo por la tragedia. En todo el país y en las embajadas en todo el mundo las banderas ondean a media asta, informó la oficina del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, que se desplazó hoy al lugar del accidente.

Medios turcos informaron que el partido gobernante, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) rechazó en el Parlamento de Ankara un pedido de la oposición el mes pasado de revisar las medidas de seguridad en la mina de Soma, mientras la empresa minera informó que realizó las últimas comprobaciones de seguridad hace dos meses.

El presidente del sindicato DISK, Kani Beko, criticó que en la mina operaban muchos trabajadores de empresas subcontratadas y habló de un “asesinato masivo” en la mina.