El excapitán del seleccionado argentino disputó su último encuentro como futbolista profesional, en la goleada 4-1 de Inter ante Lazio. Palacio marcó dos goles e Icardi, uno.
El 9 de junio de 1995 pisó por primera vez el centro de entrenamientos de Appiano Gentile, a orillas del Lago de Como, junto a Sebastián Rambert. Era casi un desconocido, que llegaba desde Banfield a uno de los grandes de Europa. Diecinueve años después dijo adiós, habiendo hecho trizas todos los récords y, sobre todo, dejando una estela que el paso del tiempo no logrará borrar. Javier Zanetti disputó su último partido como jugador profesional con la camiseta de Inter, en la victoria por 4 a 1 de su equipo frente a Lazio, por la 37ª fecha de la Liga italiana.

Casi todo su andar como futbolista fue con la casaca azul y negra, tras su debut en Talleres de Escalada, el 22 de agosto de 1992 (victoria 2 a 1 ante Instituto, por el torneo del viejo Nacional B), y un paso de un año por el Taladro. En Inter disputó 857 de sus 1.113 encuentros, una cifra escalofriante que lo convierte, por mucho, en el hombre con más presencias en el club (lo sigue Giuseppe Bergomi, con 756). Además, es el segundo jugador con más partidos en la Serie A, detrás de Paolo Maldini.

La noche de la despedida esperó 52 minutos en el banco, hasta que Walter Mazzarri lo mandó a la cancha, en lugar del brasileño Jonathan, y el Giusseppe Meazza se vino abajo en una estruendosa ovación. Fue el punto más elevado de una goleada que dejó a los milaneses a un paso de la clasificación a la Liga de Europa.

Para que el duelo ante Lazio tuviera un sabor argentino aun más intenso, Rodrigo Palacio marcó dos goles y Mauro Icardi, otro. El restante fue del brasileño Hernanes. Con este doblete, el exdelantero de Boca llegó a los 17 en la temporada, cuatro menos que Ciro Immobile, el máximo artillero del Calcio.