Chocó contra un poste, destrozó las rejas y quedó dado vuelta. Tres ladrones lo habían robado minutos antes y eran seguidos por la Gendarmería. Hubo un tiroteo y dos de ellos fueron detenidos.

Ayer cerca de la medianoche, la familia que vive en la casa de Zapiola 2225, en Bernal, estaba mirando la televisión. En ese momento, sintieron una explosión que los aturdió. Cuando fueron a mirar qué había pasado, se encontraron con una auto incrustado en el frente de su vivienda. “Estábamos viendo a Tinelli y de golpe sentimos un ruido impresionante. Mi mujer me pedía que no saliera porque tenía miedo”, contó Marcelo, dueño de la casa.

Pero la sorpresa no terminó ahí: vieron que un hombre salía del coche y empezaba a correr y disparar. Destrás de él, venían efectivos de Gendamería que lo perseguían y lo atraparon unos metros después. Otras dos personas tardaron más en salir del auto: una también se enfretó con los gendarmes y fue detenida, y otra logró escapar.

El hecho empezó unos minutos antes, en Avenida Calchaquí, cuando tres ladrones robaron un Honda Fit. Tras una alerta del 911, los gendarmes vieron el coche y trataron de identificar a las personas que iban en él. La persecución comenzó cuando los asaltantes aceleraron para escapar y siguió hasta que el coche perdió el control en la avenida Zapiola.

Según los vecinos, la esquina estaba inundada porque estaban tapados los desagües y eso habría sido clave para desestabilizar al auto, que voló, impactó contra un poste de luz, destrozo una reja y se incrustó contra el frente de una casa. Quedó dado vuelta y los ladrones tuvieron que salir por la luneta. “Salieron ilesos, ni sangre hay en el auto. Es increíble que no les haya pasado nada”, remarcó Marcelo, quien agregó que uno de ellos tiró el arma y se fue caminando como si nada.