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La desaparición de Rubilar, conmovió a toda la provincia y fue el segundo antecedente de una persona discapacitada que desaparece.

Desde que la familia realizó la denuncia, se desplegó un operativo policial alrededor de La Pedrera donde drones y aeronaves sobrevolaron la zona. Sin embargo, no lograron hallarlo.

La primera hipótesis fue que Rubilar se desorientó y nunca pudo encontrar el camino de regreso a su casa. Una cámara de seguridad lo registró minutos antes de las seis de la mañana del domingo saliendo de La Pedrera por el puente colgante; y la segunda regresando al mismo predio pero por otro sector donde hay un puente de madera.

El último contacto que Juan Carlos Rubilar  mantuvo con sus familiares fue alrededor de las 20 del sábado 3 de febrero, cuando se dirigió hacia los corsos en el parque provincial de Villa Mercedes.

Cinco días después de la desaparición el Gobierno provincial oficializó una recompensa de $250 mil para quienes brinden datos útiles que sirvan para dar con el hombre.

Con el paso de las semanas surgieron diferentes versiones de donde podría encontrarse. Una de ellas fue en un campo cercano a Las Isletas donde se realizaron allanamientos y se secuestró una camioneta pero él no estaba en el lugar.

El caso también fue ingresado a la Dirección Nacional de Personas Desaparecidas y un abogado del foro local asumió como representante de la familia para oficiar como nexo en las actuaciones y participar de los operativos. Tres meses después, nada se sabe del joven y su paradero sigue siendo una incógnita.