Un ladrillo, una remera y una moneda. .El Museo muestra cosas vinculadas al operativo en el que se capturó y se liquidó al líder de al-Qaeda.

“Así lo matamos”. La exhibición no tiene nombre, pero podría llamarse “Así lo matamos”. Este fin de semana, el Museo Memorial del 11 de Septiembre, que funciona donde alguna vez estuvo el derribado World Trade Center, empezó a exponer tres objetos vinculados a la captura y asesinato de Osama bin Laden, ocurrido en mayo de 2011. En ese espacio neoyorquino en el que la tierra se hunde donde hubo dos torres inmensas, hay ahora un ladrillo del que fue el escondite del líder de al-Qaeda durante los últimos cinco años de su clandestinidad, una remera que vestía un integrante del equipo SEAL que lo encontró en Pakistán, y una moneda conmemorativa donada por un miembro de la CIA que también participó del operativo.

Todos los objetos tienen historia. La remera tiene, en la espalda, un parche con la bandera estadounidense: es para que los que la ven desde atrás se sientan guiados por ese símbolo, como ocurría en las batallas de los siglos XVIII y XIX. La moneda fue donada por “Maya” -ese es el alias del miembro de la CIA que persiguió a Bin Laden-: de un lado tiene la fecha de la muerte del terrorista al que se responsabilizó por los atentados de 2001, y del otro, una “X” roja similar a la que usaba el ex Presidente George W. Bush para marcar en una lista que algún miembro importante de al-Qaeda había sido asesinado o arrestado. El ladrillo llegó donado por el periodista Dominic Di-Natale, corresponsal de Fox News en Pakistán. Cuando Di-Natale supo que se desmantelaría el bunker, se llevó algunos ladrillos y en 2013 decidió ceder uno al museo.

“Esta exhibición no sólo captura un momento seminal de la historia estadounidense, sino que permite que millones de visitantes reconozcan la valentía de los hombres y mujeres que se sacrifican por este país”, enfatizó el presidente del museo, Joe Daniels.

Es el el Museo Memorial del 11 de Septiembre. En medio de las fotos que rinden homenaje a las cerca de 3.000 víctimas fatales -una amplia mayoría de civiles- que produjeron los atentados de ese día, de sus objetos y de las cartas que algunos familiares y amigos les escribieron, hay también, en el nombre de La Patria, la celebración de otra muerte. “La Ley del Talión” puede ser otro buen nombre para la muestra.