El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles a todas las importaciones de China, profundizando la guerra comercial con el gigante asiático, un conflicto que repercute en el mercado global.

 

Estados Unidos ya aplicó aranceles a bienes chinos por 50.000 millones de dólares y otra andanada arancelaria a productos por 200.000 millones están “listos” y podrían aplicarse “muy pronto”, afirmó el mandatario norteamericano. “Hay otros 267.000 millones de dólares prontos para instaurar en cuanto yo lo quiera. En cierta medida esto dependerá de China”, agregó.

De concretarse esta amenaza, virtualmente todo lo que le compra Estados Unidos a China estaría penalizado con aranceles. En 2017, Estados Unidos importó 505.000 millones de dólares en productos de China, una suma que quedaría cubierta por los inminentes aranceles. “Esto cambia totalmente la ecuación”, señaló Trump, lo cual es cierto.

Las declaraciones de Trump parecen chocar con las formuladas horas antes por Larry Kudlow, asesor económico de la Casa Blanca, quien había adelantado que Estados Unidos y China seguían discutiendo sus divergencias comerciales.