Foto: Fabián Gastiarena

En tiempo récord, a una velocidad inusual para los tiempos de la política local, los concejales de Mar del Plata aprobaron una ordenanza para sancionar a choferes y dueños de vehículos que transporten pasajeros para Uber, o para cualquier empresa de las mismas características, con multas durísimas. Uber, lejos de desandar el camino que inició aquí hace una semana, desafió: «Nos quedamos».

El proyecto del intendente Carlos Arroyo había ingresado en la tarde del miércoles para ser tratado en la comisión de Transporte, y allí rápidamente los concejales dieron su visto bueno. Pasado el mediodía del jueves, se trató en el concejo deliberante.

Se descontaba la aprobación por la posición que habían adelantado algunos concejales, oficialistas y opositores, pero taxistas y remiseros fueron a darle marco a la sesión. Pararon desde las 13 y se convocaron frente a la comuna. Finalmente, 21 de los 24 concejales alzaron la mano en favor de la ordenanza.

Desde que Uber se puso en funcionamiento el viernes pasado, 15 vehículos fueron secuestrados por el área de Tránsito municipal. Ahora, a partir de la aprobación de la ordenanza, las sanciones serán durísimas: inhabilitación para conducir por un mínimo de 6 meses y multas que, dependiendo del caso, pueden superar el millón de pesos.