El gobierno ordenó un plan de emergencia. La interrupción también afectaría a Europa.

El primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, pidió a la población y a los funcionarios del país que se preparen para un cese del suministro de gas a partir del lunes, ya que no prosperaron las negociaciones con el gigante estatal ruso Gasprom, que les suministra el fluido. Si esto se concreta, también afectaría a gran parte de Europa que recibe el gas a través de Ucrania.

En medio del conflicto con los separatistas pro rusos del este, el gobierno de Moscú fue tajante al exigir a Kiev que le pagara la enorme deuda de 1.951 millones de dólares que tiene con ellos para poder continuar brindándole el servicio. “ Estamos esperando recibir nuestro dinero ”, afirmó Olga Golant, vocera del Ministerio de Energía de Rusia.

Yatsenyuk explicó en un comunicado que pidió a los administradores regionales y al jefe de la empresa de energía pública que empiecen a aplicar un plan de emergencia para reducir el uso de energía.

Los europeos vienen mediando en el conflicto, pero no lograron que se pusieran de acuerdo. El representante de la Unión Europea (UE), Gönther Oettinger, intentó mostrarse optimista al señalar que esperaba que mañana o el lunes temprano hubiese algún encuentro para distender la situación, pero Golant fue contundente al respecto: “No hay reuniones previstas en los próximos días”.

El fracaso de estas negociaciones mantiene en vilo a la UE. Si el gobierno de Vladimir Putin le corta el gas a Ucrania, los europeos se verían complicados ya que más de un 15 % de ese fluido les llega desde Rusia a través de los depósitos ucranianos.

Rusia subió el precio del gas a 485 dólares los 1.000 m3 desde el 1 de abril, en una medida que sonó a represalia por la revuelta que destituyó al ex presidente pro ruso Viktor Yanukovich en febrero pasado. A partir de allí los acuerdos por este fluido indispensable se fueron complicando.

En el plano militar la situación también se agravó. Ayer Moscú denunció que fuerzas ucranianas habían traspasado su frontera y como advertencia envió una nota de protesta al gobierno de Kiev. Al parecer, soldados ucranianos que combaten a los separatistas en el este habrían cruzado hacia territorio ruso en un vehículo acorazado, que luego abandonaron. Más tarde intentaron recuperar el vehículo, pero las tropas rusas se lo impidieron. El episodio hizo subir aún más la tensión en la región.