Un adolescente estadounidense de 13 años sobrevivió a un accidente doméstico ocurrido el sábado que le provocó que un tornillo de 15 centímetros se incrustó en su cráneo y estuvo a un milímetro de perforar su tejido cerebral.

Ocurrió en el estado de Maryland, en Estados Unidos, cuando Darius Foreman construía una casita en un árbol y cayó sobre una tabla de un metro y medio de largo.

Una parte de la madera con un gran tornillo de construcción impactó con fuerza en la cabeza del adolescente y perforó su cráneo, según informó New York Post.

Los médicos que acudieron al llamado de emergencia debieron recortar la tabla hasta unos 60 centímetros, ya que la madera impedía colocar al joven dentro de la ambulancia.

Finalmente, el chico fue transportado en helicóptero y operado de urgencia en el hospital Johns Hopkins de Baltimore.

Durante la intervención quirúrgica, los médicos retiraron pequeños fragmentos óseos y coágulos de la cabeza de Foreman.

El doctor Alan Cohen, jefe del departamento de cirugía, dijo que el adolescente “estuvo a un milímetro de sufrir una hemorragia mortal”.

A los pocos días, Foreman pudo abandonar el hospital y recibió como regalo el tornillo.