Un vuelo de la aerolínea australiana Qantas que viajaba desde Peth, oeste de Australia a Londres tuvo que regresar a las dos horas por un pasajero que se puso violento y no pudieron controlar.

El hombre quedó detenido apenas aterrizó el avión por el personal policial que lo estaba esperando para interrogarlo.

Según los pasajeros que se encontraban en el vuelo el hombre se comportó de forma extraña apenas subió. Se había encerrado en el baño durante más de una hora y cuando finalmente salió empezó a gritar y agredir a otros pasajeros.