La víctima tiene 13 años y estaba en la calle con un grupo de amigos, en Quilmes. Se recupera en una clínica. El agresor, de 52 años, disparó con un arma calibre 22. Quedó detenido.

Todo empezó como una travesura. Y terminó como otro caso deviolencia urbana que preocupa. Un chico de 13 años que jugaba al “ring raje” con un grupo de amigos, fue herido de un disparo en la nuca por un vecino que se enfureció cuando le tocaron el timbre de su casa, en el partido de Quilmes.

El chico, llamado Lucas, se recupera de sus heridas en la Clínica del Niño de ese partido. Según contó esta mañana su mamá en declaraciones a la prensa, Lucas estaba jugando en la calle con un grupo de amigos.

“Estaban en la calle jugando y escuchamos disparos. Conocemos a este vecino de toda la vida, nunca pensé que podría reaccionar así”, contó la mujer, llamada Lorena, en declaraciones al canal de noticias TN.

Cuando el grupo de jóvenes tocó el timbre en su casa en la calle 395 al 2500, el hombre, de 52 años, salió con un arma calibre 22 y efectuó varios disparos. Uno de los proyectiles impactó en la nuca del chico.

Lucas pudo volver a su casa, que está a unos metros, donde le contó lo ocurrido a su madre y luego fue trasladado al centro asistencial, donde según informaron los médicos se recupera de la herida que sufrió.

Según se informó, el agresor quedó detenido. “Yo no sé qué le pasó a este hombre, los chicos estaban todos vestidos con el equipo de fútbol del club donde juegan, habrá pensado que eran ladrones, no lo puedo entender porque este es un barrio normal. Espero que la Justicia le de el castigo que se merece”, insistió la mujer.