Se llamaba Tiara y tenía 3 años. Un interno de la Línea 12 fuera de servicio embistió la casilla en la que una familia vivía desde hace cinco años. Fue en Azara y Benito Quinquela Martín.

Se llamaba Tiara, tenía tres años y este este mediodía murió al ser atropellada por un colectivo de la Línea 12 que se subió a la vereda y embistió la casilla en la que la chiquita vivía junto a su familia en el barrio porteño de Barracas.

El accidente de la unidad que estaba fuera de servicio se produjo en la esquina de Benito Quinquela Martín y Azara, a metros del depósito Iron Mountain que se incendió en febrero y causó la muerte de 10 personas, entre bomberos y personal de Defensa Civil.

Allí, según pudo confirmar Clarín, Tiara vivía junto a sus papás -que recolectan cartones-, dos hermanos, y un matrimonio de tíos y sus dos hijos en una improvisada construcción de maderas y colchones sobre la vereda desde hace cinco años.

Todo sucedió cuando un mecánico que llevaba el interno 37 desde la terminal de la Línea 12 a un taller de chapa y pintura perdió el control del vehículo por causas que se desconocen, se subió a una vereda en la que estaba una familia y arrasó con la precaria casilla.

“La única víctima es esta chiquita”, explicó temprano el titular del SAME, Alberto Crescenti. En un principio se había dicho que la nena fallecida tenía 5 años pero el Gobierno de la Ciudad confirmó finalmente a este diario que apenas tenía 3.