El jefe del Departamento de Fútbol intentará cerrar en Italia el traspaso de Sánchez Miño.

Boca quiere cumplir su primer objetivo en un mercado de invierno que promete ser interesante. Para armar el equipo que sueña Carlos Bianchi, el club necesita dinero. Entonces, el viaje que hoy emprenderá César Martucci a Italia tiene la preponderancia de ser la llave para la llegada de varios jugadores al club. Si el máximo directivo del Departamento de Fútbol del club se vuelve con los dólares necesarios, Boca comenzará a mirar el futuro con algo más de optimismo.

“Para traer, primero hay que vender”, es la frase con la que Daniel Angelici puso en marcha su política de estado en el receso de Boca. El nombre por el que llegaron más ofertas será, el que finalmente, traiga el dinero necesario para golpear fuerte las puertas de los futbolistas que busca Bianchi. Juan Sánchez Miño será vendido al Torino en una cifra algo superior a los 4.000.000 de euros. Por eso, la presencia de Martucci en Turín finiquitará los detalles que restan en la operación que abrirá el juego.

La venta de Sánchez Miño frena a los sondeos que llegaron por el otro volante izquierdo. Dos clubes europeos consultaron las condiciones para el préstamo de Nicolás Colazo, que, de acuerdo a que Bianchi lo considera titular, por ahora no se va.

Si de la mitad de la cancha se trata, el que no seguirá es Diego Rivero. El volante ya fue avisado de la situación y no continuará en la institución. Claro, hay otra actualidad similar que puede generar algún cortocircuito entre Bianchi y la dirigencia. Daniel Angelici no está seguro de que Pablo Ledesma siga en el club después del problema interno que ocurrió en el semestre pasado. El técnico, por su parte, no considera que eso sea un tema a tener en cuenta, como no lo es con respecto a Agustín Orion.

Luego del viaje de Martucci, la valija llena de euros permitirá pensar en Ignacio Scocco, César Meli, Diego González, Gonzalo Castellani y Federico Carrizo. Por eso, Bianchi ya se ilusiona mirando hacia Turín.