Las agencias espaciales de todo el mundo creen que la Tiangong-1 se estrellara contra la Tierra en los tres primeros meses de 2018, aunque nadie sabe el lugar exacto, según ha publicado The New York Post.
Tiangong-1, que significa “Palacio Celestial”, acogió varias misiones y expediciones de astronautas chinos, pero su misión finalizó en 2016, fecha en la que la agencia espacial china reveló que habían perdido la comunicación con la nave.

Los científicos que han estado monitorizando la trayectoria de la estación espacial de más de 8.000 kilogramos de peso, han intentado calcular en qué parte de nuestro planeta podría caer, pero solo han podido reducirlo a un área entre 43 grados norte y 43 grados sur, que equivale a un oceáno.

Sin embargo, creen que existe una posibilidad entre 10 que los restos de la nave caigan sobre algún área poblada de la Tierra.
Los expertos explican que una buena parte de la nave se desintegrarán debido a la fricción de la atmósfera terrestre, aunque otros materiales altamente tóxicos utilizado como combustible de los cohetes podría reingresar al planeta.

Se espera que la nave espacial finalmente caiga a la Tierra en algún momento de marzo, aunque los observadores solo han podido reducir sus cálculos de caída en un intervalo previo de dos semanas.