Una mujer de Pensilvania, Estados Unidos, fue declarada inocente por la muerte de su hijastra de cuatro años, a quien dejó olvidada en su auto en un caluroso día de verano en 2016. Sólo la multaron U$S25 por dejar a una menor desatendida.

Brittany Borgess, de 30 años, dejó a su hija de siete en el colegio y luego a su hijo, de dos, en la guardería. Después fue directo a su trabajo sin reparar en que la hija de su marido, Samaria Motyka, seguía en el asiento trasero.

El veredicto de Borgess fue recibido con grandes muestras de disgusto el viernes pasado, sobre todo de parte de la familia materna de Samaria y sus allegados, quienes afirmaron que la nena había sido víctima de maltrato infantil durante años.