La mayoría ocurrió en Lanús. Algunos fueron planificados y otros, al voleo. Es un delito que crece desde 2014.

El caso del empresario Daniel Rebagliati fue el punto más alto de una seguidilla de secuestros cometidos en la provincia de Buenos Aires. Si bien es un delito que la Policía y las víctimas prefieren no difundir, sólo en los últimos dos meses y medio se conocieron nueve hechos. La tendencia viene en aumento desde el año pasado: de acuerdo con datos de la Procuración bonaerense, este delito creció un 50% en 2014, con 78 casos, respecto del año anterior, en el que se registraron 52.

La información oficial localizó en el departamento judicial de Lomas de Zamora el mayor aumento de estos episodios. Allí, durante 2014 se denunciaron 40 secuestros, 26 más que en 2013.

Como jurisdicción de la Justicia, Lomas de Zamora incluye a municipios como Avellaneda y Lanús. Justamente en este último, entre marzo y abril de este año se denunciaron varios casos importantes.

El que más repercusión tuvo fue el de Aldo Occhiuzzi (80), suegro de la hermana de la modelo y conductora de TV Pamela David. El hombre fue secuestrado en marzo en Basavilbaso y Guido y estuvo cautivo cinco horas. Después de tirotearse con otra banda, los delincuentes lo liberaron en Quilmes. Su familia pagó el rescate, aunque nunca se difundió el monto.

Hace apenas unos días, una mujer (también jubilada, de 62 años) fue secuestrada en Lanús Oeste cuando, junto su esposo y dos amigas, regresaban de un curso de fotoperiodismo. A llegar a la esquina de Formosa y Santiago del Estero, un Volkswagen Bora se cruzó delante del Citroën Aircross del matrimonio y otro coche frenó detrás, para evitar que intentaran escapar. Dos hombres armados se bajaron y se llevaron a la mujer, a quien tuvieron dos horas dando vueltas por la zona.

“Nosotros somos empleados. Primero querían como 150.000 pesos, pero cuando les dijimos que no teníamos ese dinero y les aclaramos a qué nos dedicábamos, se dieron cuenta y bajaron un poco las pretensiones, hasta que me dijeron que juntara lo que tenía. Les contesté que no podía llegar siquiera a los 5 .000 pesos”, recordó la víctima, cuyo marido trabaja reparando muebles escolares. Finalmente fue liberada sin que su familia pagara rescate. La Policía cree que la banda se enteró de que estaban vigilando el “aguantadero” y decidió soltarla por temor a ser detenidos.

Lanús también fue el lugar donde secuestraron al chofer del viceministro de Justicia, Julián Alvarez, entre otros casos, como el de Nicolás Cichocki (21), un estudiante que estuvo cautivo una hora y fue liberado después de que su familia pagara 50 mil pesos. Los investigadores creen que los secuestradores lo confundieron con otra persona.

También en la zona sur del Conurbano, en Almirante Brown, Jorge Barrios (45) -dueño de una empresa de logística- fue liberado luego de haber estado seis horas cautivo. Los secuestradores empezaron pidieron $ 200 mil, pero lo soltaron antes de cobrar el rescate. Otra de las víctimas fue un importante empresario que vive en un country de Moreno (no trascendió el nombre) y fue secuestrado en abril en La Matanza