Como cada año, el obispo de San Luis, monseñor Pedro Martínez, presidió la actividad en la que se le rinde culto al Cristo de la Quebrada por las calles de la localidad. Durante una hora, la imagen del Santo recorrió el pueblo acompañado de cientos de feligreses que asistieron a la procesión.

La cita fue a las 16:00, en el epicentro de la localidad. En las puertas de la Parroquia “Santo Cristo de la Quebrada”, autoridades, fieles, sacerdotes, seminaristas y la comunidad católica que se hizo presente esperaron la salida del Cristo de la iglesia para luego realizar la peregrinación.

Asistieron el vicegobernador de la Provincia, Carlos Ponce; el ministro de Gobierno, Justicia, Culto y Transporte, Eduardo Mones Ruiz; de Seguridad, Beatriz Alagia; de Turismo y Las Culturas, Liliana Bartolucci; la secretaria de Deportes, Claudia Amura; la intendenta de Villa de la Quebrada, Stella Maris Lobos; legisladores provinciales; autoridades eclesiásticas e instituciones parroquiales.

El vicegobernador expresó que es una procesión que nace desde un lugar muy profundo, desde el corazón de los fieles que vinieron a participar: “Les damos gracias a todos los que asistieron. El obispo dio un mensaje muy lindo donde todos lo hemos entendido, desde el más grande hasta el más pequeño”.

El vicegobernador de la Provincia Carlos Ponce participó de la ceremonia.El vicegobernador de la Provincia Carlos Ponce participó de la ceremonia.

Ponce indicó también que rogó por todos los problemas que hay para que se resuelvan rápido, por los inundados del país que están sufriendo mucho, por el trabajo, para que se recupere pronto en todas partes la ocupación laboral que dignifica, por la seguridad y por las enfermedades. “Muchos hicieron el sacrificio de venir a pie, desde muy lejos, todos vienen a recibir la bendición del Santo y de todo lo que significa esta fiesta que es fantástica”, finalizó.

La procesión comenzó desde la puerta de la iglesia, por la calle Tomás Alcaraz, continuó por Belgrano, prosiguió hasta la entrada del pueblo, subió por Sarmiento hasta llegar de vuelta al punto de partida. La imagen del Santo era llevada por los portadores de la iglesia, en parte de la peregrinación, y luego por la Agrupación Gaucha “Tomás Alcaraz”.

En el trayecto, miles de fieles armaron un cordón humano al costado de la calle y a medida que la imagen del Cristo de la Quebrada se acercaba lo aplaudían con fervor. La frase que más resonaba era “¡Viva el Cristo de la Quebrada!”.

El obispo Martínez aseguró: “Hoy es un día muy especial porque es el día del Cristo de la Quebrada y es especial porque ustedes son especiales, porque han venido con un corazón dispuesto, con devoción y con fe, algunos desde lugares fuera de San Luis a visitar al Santo, para pedirle y ofrecerle”. Remarcó que muchos de los fieles fueron hasta el pueblo caminando, otros en bicicleta y cada uno con el corazón en la mano para hacer un pedido: “Todos le piden que quieren ser buenos, por eso se confiesan, y la Iglesia así lo cree”.

La procesión comenzó desde la puerta de la iglesia y recorrió la principales calles del pueblo.La procesión comenzó desde la puerta de la iglesia y recorrió la principales calles del pueblo.

Agradeció a los sacerdotes de toda la diócesis que se turnaron para dar la administración del perdón por medio de la confesión a los católicos; a los seminaristas, a los jóvenes misioneros de distintas parroquias y a todos los que colaboraron para la fiesta religiosa. Al finalizar, el obispo impartió la bendición: “Por la intercesión de los apóstoles Pedro y Pablo los bendigo en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo”.

El cura párroco de la Villa de la Quebrada, César Preve, aclamó que el papa Francisco decidió que este es el año del Jubileo de la Misericordia, mediante el cual la grey católica celebra, desde el 8 de diciembre de 2015 hasta el 20 de noviembre de 2016, el quincuagésimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II.

Sobre el final de la ceremonia, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino interpretado por la Banda de la Policía de la provincia. Luego, la imagen del Cristo de la Quebrada volvió a ser ubicada en el altar de la iglesia.