Otras tres compañías suspendieron sus operaciones. Y puede agravarse. Se debe a que el gobierno les debe US$ 4 mil millones.

La amenaza del aislamiento avanza a pasos agigantados. Venezuela sufre a cuenta gotas hacia ese abismo por la suspensión de operaciones de las aerolíneas debido a la falta de pago de los boletos aéreos. Ahora, además, también del correo de las encomiendas y la carga internacional. El default venezolano con estas compañías trepa hasta los 4.000 millones de dólares.

Las líneas aéreas internacionales han empezaron a suspender sus vuelos este año lo que está restringiendo la posibilidad de viajar de los venezolanos. Es una señal contundente de la profundidad de la crisis que enfrenta este país otrora un rico productor petrolero.

Hay un efecto cascada. La primera aerolínea en cerrar sus operaciones fue Air Canadá hace dos meses. Ahora le siguen la italiana Alitalia y la alemana Lufthansa. El resto de las 36 compañías anticipan medidas similares como la francesa Air France que se apresta anunciar mañana lunes que ya no venderá más boletos desde Caracas. La española Iberia tomará la misma decisión en la semana. Otra decena de empresas recortaron frecuencias y bloquearon ventas.

Entretanto, la empresa estatal de correos, Ipostel, suspendió “de forma temporal” a partir del 15 de mayo cualquier envío desde Venezuela, sin discriminar entre cartas, postales, paquetes o encomiendas, documentación o mercadería.

El motivo de la suspensión obedece, según el informe oficial, “al exceso de despacho lo que ha ocasionado el colapso de los Centros de Tratamiento de Ipostel”. La verdad, es que ahí también hay problemas de deuda con las aerolíneas. Personal del instituto asegura que desde el 7 de febrero se había suspendido el envío de encomiendas y correos a por lo menos 29 destinos. En esta ocasión la medida agrega a los que aún permanecían activos, como España, Alemania, Italia, Francia, Portugal, República Dominicana, EE.UU., Canadá, Colombia, México, Brasil, Bolivia y Perú.

El comunicado de Ipostel no dice cuándo van a reanudar el servicio. “Ya desde diciembre estábamos presentando grandes fallas y retrasos para enviar encomiendas y cartas, especialmente porque el instituto también tiene deudas con las aerolíneas y además porque con la disminución de las frecuencias de vuelo, se disminuye la capacidad de traslado”, aseguró un empleado que pidió no ser identificado.

Usuarios del servicio han expresado malestar por los retardos en sus encomiendas. Aseguran que envíos realizados en diciembre aún no han llegado a destino.

Humberto Figuera, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela, declaró que “la situación es crítica. La deuda del gobierno de Maduro con las aerolíneas llegó a US$ 4.000 millones. Esto tiene un límite que lo establece cada línea, pero todas están preocupadas, todas están en la lista y estudian si deberán suspender sus operaciones”, apuntó.

El problema surgió cuando el dólar pasó de 6,30 bolívares al cambio de 11,30 hace cuatro meses que es la paridad oficial que rige para los pasajes. En Venezuela hay múltiples tipos de cambios además del negro ilegal que es el único que no regula el gobierno. Los boletos habían sido vendidos hace un año al cambio de 6,30 y al devaluarse la moneda la deuda se duplicó. “El 24 de enero el ministro de Transporte, Herbert García Plaza, convocó a las aerolíneas y les dijo que había voluntad de pagar pero que iban a hacer una auditoría. No se detectó ninguna anormalidad. Pero nunca se pagó”, explicó Figuera.

“Existe el riesgo real de aislamiento de aquí a unos meses”, aseguró el experto. El vicepresidente regional de IATA, Peter Cerda, a su vez señaló a CNN “Las líneas aéreas han hecho acercamientos con el gobierno para llegar a un acuerdo con los pagos. Hace un mes se reunieron, pero hasta el momento no han recibido lo acordado.”