En su primera nota en televisión luego del escándalo por pilotear un avión, la vedette expresó su angustia por lo que generó su polémico video. “Nunca imaginé que iba a ser un delito, quería que vean que fui pilota“, afirmó y le pidió perdón a la gente pero no a los pilotos: “Me hicieron daño“.

Poco a poco, Vicky Xipolitakis reaparece en los medios luego de haber estado recluída en un hotel por el escándalo del avión. La “Griega” dio su primera nota televisiva y se mostró “angustiada” por todo lo que generó su video en una cabina con dos pilotos.

No vengo a dar lástima, es el peor momento de mi vida“, comenzó la vedette en su nota con Jorge Rial para “Intrusos“.

Nunca imaginé que iba a ser un delito, querían que vean que fui pilota. Era algo distinto. Algo sabía que se iba a comentar pero no imaginé esta catástrofe. Son seis videos. Mi vida es un reality. Me hice mostrando fotos y videos. Me confundí en mostrarlo“, reveló Vicky sobre la grabación en la cabina.

Luego de la polémica que causaron las imágenes de la vedette en el avión, (los pilotos fueron apartados de Aerolíneas Argentina con una denucnia penal), Xipolitakis toma dimensión de lo que pasó.

Ahora entiendo que fue una locura. No pensé que iba a ser un material de quilombo. Si alguien tiene que asumir la culpa soy yo. Me está por explotar el pecho. Estoy débil, angustiada y me encontré sola“, afirmó.

En la nota, Vicky reveló más detalles de lo que pasó en la cabina lugo de denunciar que recibió acoso por parte de los pilotos Federico Soaje y Patricio Zocchi. “Se me cayó un té con leche arriba de todos los botones y las palancas“, contó.

La vedette expresó su arrepentimiento por haberse filmado en esa situación. “Le pido perdón a toda la gente y a toda mi familia, a los pilotos no le puedo pedir perdón porque me hicieron daño“, señaló.

Por último, la producción del programa de América hizo una encuesta en Twitter a sus televidente para saber si le creían o no a Vicky. El 92 por ciento se mostró en contra de la versión de la vedette y ella les pidió clemencia: “No me peguen más, no me sigan dando, estoy en el piso agonizando“.