La Municipalidad sacó a la calle a los clowns que no hacen multas, pero escrachan a los infractores. Debutó el novedoso operativo de concientización a conductores.

Dos payasos revolucionaron el centro de la ciudad en el debut de una nueva estrategia del Municipio para generar conciencia sobre el respeto a las normativas viales y el tránsito. “Marito” y “Fidela” irrumpieron con toda su gracia y desenfado en el corazón mismo del Centro Comercial a Cielo Abierto, un megáfono y todo su histrionismo fueron las herramientas para sorprender a los automovilistas y motociclistas que no cumplían con alguna de las normativas para circular. No hubo multas ni sanciones, medió el humor y el escrache para lograr que cada ciudadano cumpliera con lo necesario para conducir su vehículo.
La novedosa iniciativa tuvo su estreno en calle Pedernera, entre Junín y Pescadores en un mediodía colmado de familias que paseaban o hacían sus compras, a pie o en algún vehículo. Con el megáfono, el payaso delataba a los infractores y su partener femenina iba a su búsqueda. “Eso no es un casco, es un gorro”, “Señora qué linda que es, pero sería más linda si se pone el cinturón”, “La visera de la gorra no cuenta como casco”, “Si no te ponés el cinturón te doy un beso”; fueron sólo algunas de las frases que sorprendieron a todos.
A los infractores les duraba unos segundos el shock por lo que les decían y después, en general con una gran sonrisa y la vergüenza a cuestas, accedían a abrocharse el cinturón de seguridad o agachaban la cabeza si no tenían casco.
“Existían temores sobre cuál iba a ser la reacción de la gente, pero estamos gratamente sorprendidos sobre cómo responden los infractores y el público que observa lo que estamos haciendo. El mensaje es que ante la situación ridícula sucumben a lo que exigen las normas, en vez de tener que enfrentar una multa, una discusión verbal o una agresión con un agente de tránsito, con humor el infractor dice bueno, me ganaron y me pongo el cinturón por ejemplo”, explicó Harold Bridger, responsable de la Subsecretaría de Control Urbano que ejecutó el operativo. Todo el show-control duró aproximadamente una hora. Fueron  decenas de automovilistas y motociclistas los escrachados por el dúo de clowns que no le temía a nada, si hasta reprendieron a un policía que circulaba en su patrullero sin estar atada a su butaca. Otro integrante del equipo filmaba todas las acciones, muchas de ellas luego serán utilizadas para elaborar los spots televisivos que difundirán como parte de la campaña de concientización vial.
“Teníamos mucha adrenalina, creo que es un mensaje sumamente esperanzador y una conducta ejemplificadora que es lo que queremos lograr: a través de la alegría y el arte poder construir una realidad distinta”, contó Silvana Casini, quien recreó a “Fidela”. “Es un acto de alegría, está bueno ver que el cuidarse a uno mismo parte desde el humor y no desde una represión o una multa, o sacarle la moto a alguien que quizá la usa para trabajar. Está bueno que la gente también lo vea así, que es mejor que le saquen una sonrisa y logren concientizarlo a tener que afrontar una multa y todo un trámite”, dijo Leonardo Maidana, el otro payaso que marcó las infracciones en el centro.
La Municipalidad armó un equipo de seis payasos que continuarán con los operativos en días y horarios sorpresivos, haciendo reír a todos y sonrojar a los infractores que deberán aprender la lección con humor.