Uno tenía vencida la habilitación, el otro auto no estaba identificado, y el chofer del tercero no poseía carnet para llevar pasajeros. En lo que va de marzo ya realizaron siete detenciones.

Los inspectores de la Subsecretaría de Transporte y de las áreas de Tránsito y la Unidad de Control e Inspección Municipal (Ucim), llegaron hasta una de las agencias del complejo habitacional La Ribera, para controlar que los remises tuvieran la habilitación correspondiente para prestar el servicio. De los siete móviles que integran la flota, tres tenían irregularidades: uno no tenía la habilitación municipal para trabajar, otro poseía la documentación vencida, y el chofer del tercer auto no contaba con la licencia de conducir apta para transportar pasajeros. Fueron secuestrados y llevados al depósito municipal.
Los automóviles estaban en la puerta de la agencia, lo que hizo sencilla la identificación de las anomalías. “De los vehículos que fueron llevados al galpón, uno prestaba el servicio sin habilitación, sin la oblea ni sombrerete, el segundo contaba con la habilitación, pero estaba vencida más la patente adulterada, y al último le faltaba la licencia de conducir de categoría D (que permite al chofer transportar pasajeros). Son faltas graves que ameritan el secuestro preventivo porque está en riesgo el pasajero”, aseveró María Eugenia Etchehúm, la responsable de la Subsecretaría.