Los allanó la Guardia Nacional y la Policía Bolivariana esta madrugada. Las carpas fueron destrozadas. Y hay 243 detenidos.
Cerca de las tres de la mañana efectivos de la Guardia Nacional y la Policía Nacional Bolivariana desalojaron los campamentos estudiantiles instalados desde hace varias semanas en la Plaza Alfredo Sadel, en Las Mercedes; la Plaza Bolívar de Chacao; Santa Fe y en la Torre HP donde funciona la sede en Venezuela de Naciones Unidas.

En la acción fueron detenidas 243 personas, informó el ministro de Relaciones Interiores, mayor general Miguel Rodríguez Torres.

Según se informa a través de las cuentas en Twitter de los campamentos las carpas fueron destrozadas y decenas de estudiantes fueron detenidos y trasladados a Fuerte Tiuna y a la sede de la PNB en Catia.

“Muy pocos jóvenes pudieron escapar a la arremetida. Los detenidos fueron trasladados algunos a la sede de la PNB en Catia y otros en Fuerte Tiuna, Core 5”, indicó la abogada y activista de los Derechos Humanos, Elenis Rodríguez, en contacto con el diario El Universal.

El ministro Torres informó en la operación “fueron incautadas drogas, armas, explosivos, morteros, granadas lacrimógenas, todo lo que utilizan a diario para enfrentar a los cuerpos de seguridad”.

“La operación inició a las 3:00 de la madrugada. Se planificó un trabajo para levantar estos campamentos, dado que se tenía evidencias de que de esos sitios estaban saliendo los grupos más violentos a cometer hechos terroristas, incendiar las cabinas del Metro, incendiar patrullas de la policía, enfrentarse con bombas molotov y con armas a los cuerpos de seguridad”, dijo el ministro.

Precisó que en total fueron cuatro los campamentos allanados y desmantelados en la capital.

El operativo se produce horas antes de que un juez decida hoy si enjuicia al líder opositor Leopoldo López o si lo deja en libertad. Su detención es una de las motivaciones de las protestas callejeras de los últimos meses.

El dirigente opositor, de 43 años, que encabezó las manifestaciones contra el gobierno de Nicolás Maduro, está preso desde el 18 de febrero en la cárcel militar de Ramo Verde, a las afueras de Caracas. Está acusado de los delitos de incendio, instigación pública, daños a la propiedad y asociación para delinquir. De ser declarado culpable podría enfrentar una condena de más de 13 años de prisión.