Este martes los comercios que habían suspendido la carga de la tarjeta SUBE, volverán a prestar el servicio pero los dueños advirtieron que lo harán cobrando los dos pesos de plus.

De esta forma dan por finalizada una medida que tomaron durante cuatro días porque el organismo que regula la actividad suspendió por 72 horas el sistema a 13 negocios de la ciudad que cobraban el excedente.

Ramón Cabrera, el propietario de un comercio en la zona de avenida Lafinur y España y una de las voces que aglutina el pensamiento general de sus colegas, dijo que las personas que vayan con sus tarjetas podrán obtener una recarga. Fue él también quien confirmó que será abonando dos pesos. “Vamos a continuar con el cobro porque esto no da para más”, aseguró.

Los que tomaron la medida son un grupo de quiosqueros que quieren conformar una cámara.

Cabrera detalló que tienen una utilidad del 0,05 por ciento de la totalidad de las operaciones, es decir que de cada 100 pesos al comercio sólo le quedan 5 centavos. Explicó que sólo hay un negocio que lleva ese porcentaje al uno por ciento.

Dijo que el costo del aparato para la carga es de 100 pesos por semana en concepto de alquiler, unos 400 pesos mensuales. En tanto, Cristian Young, de la empresa que distribuye el servicio, aseguró que el costo por mes es de 250 pesos y que se abona en concepto de comodato.

En medio de este conflicto y de algunas diferencias entre los comerciantes que aseguran que no dan los costos para hacer viable el servicio sin tener que cobrar extra, el área de prensa de SUBE afirmó que a ellos los excede porque es un problema entre los quiosqueros y la red de carga.

Fuente: El Diario de la República