Los contagios siguen aumentando en forma acelerada. La OMS se niega a utilizar el término por el momento porque teme que profundice el temor y las restricciones.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este sábado que hubo 3.735 nuevos casos en las últimas horas, por lo que el total mundial alcanza ya los 105.000. Los muertos desde la aparición de la enfermedad se elevan a 3.556, la gran mayoría de ellos en China.

El gigante asiático sigue concentrando cerca del 80% de los casos, con 80.813 contagios, aunque en el resto del mundo los infectados totales siguen aumentando a un ritmo mayor y ya son 21.110. El número de países afectados se aproxima ya al centenar, después de registrarse uno o más casos por primera vez en cinco nuevos territorios (Colombia, Vaticano, Perú, Serbia y Togo).

Después de China, las naciones más afectadas son Corea del Sur, Italia, Irán, Japón, Francia, Alemania, España y Estados Unidos.

Italia, el país de Europa con más casos registrados y muertos, es el que genera mayor inquietud y por eso está bajo vigilancia especial. Gran parte del norte del país está paralizado por esta enfermedad, lo que afecta su principal zona productiva.

La situación también está empeorando rápidamente en otros países del bloque. En Bruselas se están preparando el peor escenario y el Comisionado de la Unión Europea para la Gestión de Crisis, Janez Lenarcic, ha pedido a los estados miembros que “observen la experiencia italiana y se preparen para situaciones similares pronto”.

Para muchos expertos se ha superado largamente el umbral de la pandemia: el virus identificado inicialmente en China se propaga libremente por al menos cuatro regiones, ha llegado a todos los continentes -menos la Antártida- y su propagación parece inevitable.